Las termitas no son un problema solo de casas de campo. En Madrid, sobre todo en edificios antiguos con estructura de madera, forjados con vigas o sótanos húmedos, aparecen con más frecuencia de lo que se piensa. Lo difícil es que trabajan por dentro de la madera y sin hacer ruido, así que cuando se ven los daños suelen llevar tiempo actuando. En este artículo explicamos cómo detectar termitas en un edificio de la comunidad, qué hacer al descubrirlas y cómo organizar el tratamiento entre los vecinos.
Por qué aparecen termitas en edificios de Madrid
Las termitas que afectan a los edificios viven en colonias bajo tierra y suben a la madera buscando alimento y humedad. Por eso los edificios con más riesgo comparten algunas características:
- Estructura o elementos de madera: vigas, forjados, escaleras, cerchas de cubierta, marcos de puertas y ventanas o tarimas.
- Humedad mantenida en sótanos, trasteros, patios o plantas bajas, por fugas, capilaridad o mala ventilación.
- Contacto de la madera con el terreno o con muros que transmiten humedad.
- Zonas poco visitadas, como cámaras bajo el suelo, huecos de escalera cerrados o trasteros en desuso, donde nadie nota los primeros signos.
La humedad es el gran aliado de las termitas. Si el edificio ya tiene problemas de este tipo, merece la pena leer nuestra guía sobre humedades en sótanos y trasteros.
Señales de que puede haber termitas
Estas son las pistas más habituales. Ninguna confirma por sí sola la plaga, pero todas justifican una revisión:
- Madera que suena hueca al golpearla o que se hunde al presionar con un destornillador.
- Galerías de barro: pequeños tubos de tierra pegados a muros, cimientos o tuberías, que las termitas construyen para moverse sin exponerse a la luz.
- Enjambres de insectos con alas en primavera, sobre todo dentro de sótanos, portales o cerca de ventanas, y alas sueltas en el suelo poco después.
- Puertas, marcos o rodapiés deformados, que de repente cierran mal o se abomban.
- Suelos de madera que ceden o crujen más de lo normal, y grietas nuevas en techos con vigas.
Conviene no confundirlas con la carcoma, que deja pequeños agujeros redondos y serrín fino. Las termitas, en cambio, vacían la madera por dentro y dejan la superficie casi intacta.
Qué hacer si la comunidad sospecha que hay termitas
- No tocar ni limpiar las galerías ni la madera dañada antes de la inspección. Romperlas puede dispersar la colonia y dificultar el diagnóstico.
- Avisar al administrador o al presidente y anotar dónde se han visto los signos, con fotos y fecha.
- Pedir una inspección profesional que confirme la especie, delimite la zona afectada y valore si la madera estructural está dañada.
- Revisar las viviendas de alrededor, especialmente plantas bajas y sótanos, porque una colonia puede extenderse por todo el edificio.
- Comprobar el seguro de la comunidad: muchas pólizas excluyen las plagas, pero sí pueden cubrir daños derivados, así que es mejor preguntarlo cuanto antes.
Tratamientos más habituales
El tratamiento lo decide el técnico según el tamaño de la colonia y el tipo de edificio. Los más comunes son:
- Sistemas de cebos: estaciones colocadas en el terreno o en puntos de paso que las termitas llevan a la colonia. Son discretos y buscan eliminar la colonia entera, aunque requieren seguimiento durante meses.
- Barreras químicas en el terreno o en los muros, que impiden que las termitas suban al edificio.
- Tratamiento de la madera mediante inyección de productos protectores en vigas y elementos afectados.
Muchas veces se combinan. Lo importante es que el tratamiento lo haga una empresa autorizada para el control de plagas y que incluya revisiones posteriores para confirmar que la colonia ha desaparecido.
Reparar los daños y evitar que vuelvan
Eliminar la plaga es solo la mitad del trabajo. Después hay que:
- Evaluar la madera estructural. Si vigas o forjados han perdido resistencia, habrá que reforzarlos o sustituirlos con un proyecto técnico.
- Corregir la humedad que atrajo a las termitas: fugas, bajantes rotas, falta de ventilación o filtraciones desde el terreno.
- Separar la madera del terreno y retirar restos de madera, cajas o escombros acumulados en sótanos y trasteros.
- Incluir la revisión en el plan de mantenimiento, con inspecciones periódicas de las zonas de riesgo.
Si los daños afectan a la estructura, lo más probable es que aparezcan también en la inspección técnica del edificio. Os contamos cómo actuar en qué hacer con una ITE desfavorable.
Quién paga el tratamiento en la comunidad
Cuando la plaga afecta a elementos comunes, como la estructura, los sótanos o las zonas compartidas, el tratamiento y la reparación corresponden a la comunidad de propietarios y se aprueban en junta. Si el foco está solo dentro de una vivienda, en principio es responsabilidad de su propietario, aunque en la práctica conviene tratar el edificio de forma coordinada: si solo se trata una parte, la colonia se desplaza y el problema vuelve.
Para el resto de plagas habituales en edificios, como roedores o cucarachas, tenéis más información en plagas en comunidades y en cómo prevenir roedores en la comunidad.
Cómo os ayudamos en Obrados Madrid
En Obrados Madrid coordinamos el control de plagas para comunidades de vecinos, desde la inspección hasta el seguimiento del tratamiento. Además nos ocupamos de lo que suele venir después: localizar y resolver las humedades que atraen a las termitas y, si hace falta, reparar o reforzar la madera dentro de nuestros servicios de reformas y rehabilitación. Todo con un único interlocutor para la comunidad y el administrador. Si sospecháis que hay termitas en vuestro edificio, escribidnos desde contacto.
Resumen
Las termitas en edificios de Madrid aparecen sobre todo donde hay madera y humedad. Madera hueca, galerías de barro, enjambres en primavera o puertas deformadas son señales para pedir una inspección sin tocar nada antes. El tratamiento, con cebos, barreras o inyección, debe hacerlo una empresa autorizada, y conviene acompañarlo de la reparación de la madera dañada y de la corrección de la humedad para que la plaga no vuelva.


