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El contrato de mantenimiento de su comunidad
Un contrato al año con todo escrito: qué hacemos, cada cuánto, quién viene y por cuánto. Y cada mes una hoja que se puede leer en la junta tal cual.
Casi todas las comunidades acaban igual: un limpiador por su cuenta, un fontanero al que se llama cuando hay una fuga, la empresa del jardín, la de la piscina, el de las cámaras que ya no coge el teléfono y un albañil de confianza para lo demás. Ocho proveedores, ocho facturas y el presidente haciendo de centralita.
El contrato de mantenimiento integral cambia eso por una sola empresa, un solo interlocutor y una sola factura. No es una idea nueva ni un invento comercial: es lo que hacen las comunidades grandes desde siempre, y funciona igual de bien en una finca de veinte vecinos.
Todo por escrito desde el primer día
Lo que hay en el contrato es esto, sin partidas abiertas ni «eso no entraba».
- Qué se hace, cada cuánto y quién viene
Un cuadro por zonas y frecuencias, con el nombre de la persona asignada a su finca. Se cuelga en el tablón y deja de haber discusión sobre qué tocaba hoy.
- Siempre el mismo técnico
Una persona fija, con suplente formada para vacaciones y bajas. No hay que volver a explicar dónde está la llave del cuarto de contadores.
- Revisiones antes de que llueva, no después
La cubierta y los canalones se miran dos veces al año, en primavera y antes del otoño. El resto, según lo que pida el edificio.
- Un informe al mes, en una hoja
Lo que se ha hecho, lo que hemos visto que va a dar problemas y lo que conviene presupuestar con tiempo. Escrito para que lo entienda la junta, no para que lo entienda un técnico.
- Las urgencias no esperan turno
Una fuga, un atasco o algo que se ha soltado de la fachada entran por el mismo teléfono y pasan delante de todo.
- Sin permanencia y sin paquetes cerrados
Cada comunidad contrata lo que necesita. Si algo no hace falta, se quita y se nota en el recibo del mes siguiente.
Las doce áreas, o las que usted quiera
El contrato se arma sobre las doce áreas de trabajo que cubrimos. Lo normal es que una comunidad contrate entre tres y seis: limpieza, cubierta, fontanería y residuos son las que casi nunca faltan. Conserjería, cámaras, jardín y piscina dependen del edificio.
Ninguna de ellas es un subcontratado que aparece un día y no vuelve: cada oficio lo lleva un equipo propio con su responsable. Puede ver qué incluye cada una en la página de áreas, una por una.
Lo que no entra en la cuota es la obra: rehabilitar una fachada, cambiar una cubierta o subsanar una ITE desfavorable se presupuestan aparte y por partidas, porque son cifras de derrama y no de mantenimiento. Lo decimos aquí para que nadie se lleve una sorpresa en la junta.
Tres pasos y ninguna sorpresa
Vamos a ver el edificio
Una visita de una hora larga: portales, cubierta, garaje, cuarto de contadores y zonas exteriores. Sin compromiso y sin coste.
Le pasamos la propuesta por partidas
Cada área con su frecuencia y su precio, para que la junta pueda quitar y poner. No un total cerrado que no se puede comparar con nada.
Se aprueba en junta y empezamos
Con fecha de inicio, la persona asignada presentada y el cuadro de tareas colgado en el portal la primera semana.
Tres preguntas que salen siempre
¿Hay que echar a quien está ahora? No necesariamente. Muchas comunidades empiezan con dos o tres áreas y van sumando cuando les toca renovar con los demás. No hace falta romper nada de golpe.
¿Y si el servicio no funciona? El contrato no tiene permanencia. Si un área no va bien, se cambia a la persona; si sigue sin ir, se quita del contrato. Preferimos eso a discutir una penalización.
¿Sale más caro que ir suelto? Casi siempre sale igual o algo menos, y no por magia: es que se comparten desplazamientos y una misma visita resuelve tres cosas. Donde se nota de verdad es en lo que no se rompe, que es lo que nunca aparece en ningún presupuesto.
Depende del edificio, y por eso no publicamos tarifa
Publicar un precio por vivienda sería mentira: casi toda la diferencia está en cuántos portales hay, cuántos días se limpia, si hay conserje y cuántas horas, y si hay garaje, piscina o jardín. Un mismo número de vecinos puede costar el doble o la mitad según eso.
En qué determina el precio está explicado con detalle, con lo que encarece, lo que abarata y cómo comparar tres presupuestos sin que le den gato por liebre.
Grupo Obrados
Descubre más servicios para tu comunidad
¿Necesitáis presupuesto de cualquier otra cosa? Cubrimos el edificio entero con un solo contrato: un interlocutor, una factura al mes y precio de grupo por juntar servicios.
Sin permanencia y sin compromiso. Si ya sois clientes, el servicio nuevo se añade al contrato que ya tenéis.
Que vayamos a ver su finca
Vamos, damos una vuelta por el edificio con usted y le decimos qué necesita de verdad. Aunque salga menos de lo que esperaba.
